He sido muy criticada por dar mi opinión sobre la lactancia materna, y es que tengo la suerte de disfrutarla, sin dolor ni sufrimiento desde el minuto uno. Entiendo, comprendo y respeto a todo el que no pueda o no quiera sea la circunstancia que sea a no dar el pecho. Yo en mi preparación al parto, a lo largo del tercer trimestre, me conciencié de la necesidad de olvidar al ser racional en que me he convertido y dar paso al animal mamífero que llevo dentro. Y así hice, y creo que ese pensamiento me ha llevado a una lactancia exitosa, de la que disfruto y SÍ mal que le pese a alguna, para mi amamantar a mi bebé, mirarlo a la cara y que me mire fijamente y esboce una sonrisa, para mi es un acto de amor. Con esto no quiero decir que las que den biberón, no amen a sus hijos, cosa que han interpretado muchas, sino que yo desde mi experiencia positiva, maravillosa con mi teta a cuestas esté dónde esté, lo veo así.
Y es que alimentar a tu bebé es precioso... es que es un.momentazo sea como sea.... puro amor, miradas, caricias, gestos que todo lo pueden y lo dicen todo... yo no conozco amor más grande que el de ese momento o el de dormirse piel con.piel. Grande madre naturaleza que nos concede este sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario