miércoles, 2 de diciembre de 2015

y asi fue

imaginaaaaaaaaaaaa la luna oreo!!!! Me pido la del 13!!!!!
Calendario lunar septiembre 2015. Este calendario lunar para el mes de septiembre 2015 es muy práctico. Para cada día se puede encontrar información sobre la fase lunar y además se incluyen el número de la semana. Vea aquí el calendario lunar septiembre 2015.
CALENDARIO-365.ES

A veces la vida me da miedo.... puede ser que haya vivido momentos tan malos que ahora valore las pequeñas cosas... puede ser todo tan bueno? Y cuanto tiempo seguirá así? Mi pequeño tardó en llegar pero trajo buenas cosas.... hasta la lactancia es maravillosa... no sé. Estoy despierta pensando si es que ya toca ser feliz..

El mejor día de mi vida

Tu llegada. Mi luna nueva. Jamás imaginé que la luna tendria razón. Me hice hace dos días las fotos y.... ya tengo a mi tesoro. La ilusión de nuestras vidas, después de dos años de búsqueda y no encontrarnos en el camino por errores médicos. ... un buen día. .. un 30 de diciembre papá y mamá te buscaban entregandose todo su amor y sabiendo que no se podía quedar solo en dos. Un 9 de enero, apareciste, en forma de dos rayitas, una hiper suave, casi no se notaba, pero estabas ya ahí con nombre y apellidos, escondido pequeño preparando la sorpresa, la más grande de todas, tu propio ser. Mamá impaciente, fue al médico y pronto nos dejaste verte y un recuerdo más que para siempre. Eras una lentejita... sí eso nos dijeron, pero me llenabas toda entera con el latir de tu corazón, mamá se llenó toda y papá al oir tu bello galope guardó una lentejita de amor al llegar a casa. Solo era enero. .. quedaba lo mejor por compartir. La gente me decía que porqué te gritaba a los cuatro vientos, porqué lo contaba tan pronto, la gente solo se acordaba de lo malo, de lo feo, de las estadísticas pequeñas y yo me nutria de tu fuerza .,de tu ser, de enamorarme de ti antes de que hicieras tu aparición en esas dos rayas, de desearte tanto con vida alma y corazón, de amarte sólo con saber que existias .. ayer encontré la respuesta en la magia de tu ser. Y es que si se es feliz hay que compartirlo y hacer y escribir las palabras amor y alegria con letras infinitas. Mama dejó de oir. Pensó que el mundo estaba lleno de humanos y que tú verías este mundo. Me llené de fuerza, me hice grande, me rodee de grandes personas que me enseñaron pronto a saber que soy un animal. Racional... si pero no en este momento. Fui cambiando el pensamiento, sintiendo mi fuerza mamífera, la naturaleza, mi bebé y yo somos fuerza, conectados, sabios, positivos con ganas. ... la primera gran alegría fue asegurar a papá, el dia de su cumple que ibas a llevar su nombre, si el representaba felicidad tu sólo podías llamarte así. .. Manuel.
Satisfecha con nuestra creación de amor, empecé a sentirte, a notarte.
Tenía la necesidad de aprender en poco tiempo a preparame para el gran día, el de la cita a ciegas con el amor de tu vida, y magia, encontré a Ainara y su centro de bienestar, aprendí a ejercitar cuerpo y mente, mamá y bebé, allí me crecí y pensé que era imparable.
Llegó el dia o eso parecía. Viernes 11 s, no podía hacer buenos en la misma casa dos días tan negros para el mundo. Papá es 11m. Me lo propuse y lo hicimos, del dia 12 tenía miedo de la luna.... luna negra partos complicados inducciones y cesáreas, quise frenarlo pero no pude... se complicó, pero aguante queria y deseaba un parto maravilloso así que había que esperar, creo que mi subconsciente era el que frenó todo, y por eso la dilatación se alargó, queríamos magia, y magia hicimos.... pese a las 31horas tratando de dilatar con contracciones horribles, fuertes, olas inmensas... eran un tsunami contra el que quise luchar, pero no pude... apuré todo, pero mi cuerpo, cansado, mi mente con ganas y deseos de mi hermosa luna nueva. ... no me dejaron. Llegó la epidural.... y mama internamente contradicha, con un vaivén hormonal, temiendo por los dos, se dejó ganar por el dolor pero no fue fácil, tres veces tuve que ser anestesiada para dejarme vencer, por el dolor y el cansancio.... pero hubo magia. Mi cuerpo lleno de ti, reconociendote como parte de dos, tres que somos solo uno más que para siempre, contando con las bajas expectativas porque no parecía reaccionar! Pues sí lo hizo para sopresa de todos los presentes con la fuerza de un huracán de 8 cm. Anestesiada sí, pero sentía todo menos una pierna, surfee por las olas de mi útero porque necesitaba tenerte ya a mi lado y siii el dolor se hizo aún más grande que el primero, pero te necesitaba mi luna nueva. Así que en apenas 2 horas y cuarto me llevaron a ... a mi gran cita a ciegas, dolorida, preparada y fuerte más que cualquier roca. Me dije a mi misma que no te iba a hacer sufrir más y el primer empujón fue de prueba, coronaste, olvidé todo dolor necesitaba olerte, tocarte, mirarte... y zas ahí estabas tú coreando mi llanto con la fuerza del tuyo tu gritabas mamá y mis lágrimas decían mi niño! 22:15 la noche en la que mi luna nueva cumplió con las expectativas de mamá! El parto duro pero mágico. Fui capaz de dar vida a la vida. Gracias a que mi mente y todo mi cuerpo salvo una pierna... no se dejaron engañar y me dejaron, nos dejaron conocernos sintiendo todo, como te abrias camino por el túnel de la vida sin hacerme apenas daño, sólo 2 puntitos, que gracias a los masajes de papá quedaron solo en eso. Maravilla de la vida. Puesta piel con piel. Y no dudaste en engancharte a mi y será ya para toda la vida mi tesoro. Manuel González 3.840. 13 septiembre 2015.

CUANDO BUSCAR AYUDA EN CASO DE INFERTILIDAD

CUANDO BUSCAR AYUDA EN CASO DE INFERTILIDAD


555a33b2dce13_615x409Intentar un embarazo y no lograrlo mes tras mes, a pesar de que todavía no se cumpla un año puede parecer que lo hemos intentado muchísimo, entonces ¿Cuándo resulta razonable buscar ayuda?

 

A la mayoría de las personas nos gustaría poder determinar el momento en el que tendremos un hijo porque eso facilita la planeación alrededor de su espera y de su llegada, pero de pronto cuando intentas embarazarte, resulta que no sucede cuando lo esperabas o conforme lo habías planeado.
Concebir dentro de un período de 12 meses es normal y no se considera infertilidad a pesar de que tarde un año en lograrse el embarazo. Durante este período de intento es importante comer bien, hacer ejercicio y asegurarte de que eres fértil.
Sin embargo; intentar un embarazo y no lograrlo mes tras mes, a pesar de que todavía no se cumpla un año puede parecer que lo hemos intentado muchísimo, entonces ¿Cuándo resulta razonable buscar ayuda?
Te recomendamos buscar ayuda de un profesional en fertilidad para que te oriente si experimentas las siguientes preocupaciones o condiciones:
1) Si has intentado embarazarte y aún no lo logras
Busca ayuda en este caso si eres menor de 35 años y no has quedado embarazada a pesar de intentarlo en un año, si eres mayor de 35 años y no has quedado embarazada en seis meses, y si tienes 40 años o o mas y no has quedado embarazadas en 3 meses a pesar de intentarlo. La edad se vuelve un factor importante a considerar al momento de buscar un embarazo.
2) Eres irregular en tu ciclo menstrual
La irregularidad del ciclo menstrual sugiere un problema de ovulación y puede impactar la capacidad de concebir.
El promedio general del ciclo menstrual es de 28 días, pero puede ir de 25 a 35 días y considerarse normal. El ciclo menstrual está determinado por una compleja interacción hormonal, así que cualquier variación puede causar irregularidad. Es importante determinar que ocasiona la irregularidad y tratar de corregirla previo al intento de embarazo.
3) Condiciones médicas
  • Síndrome de ovario poliquístico: Es una condición en la que el ovario secreta cantidades altas y anormales de andrógenos (hormonas masculinas) que afectan la ovulación.
  • Endometriosis: Se da cuando las células endometriales (las internas que recubren el útero) crecen hacia afuera del mismo. La anatomía distorsionada por endometriosis puede bloquear o cambiar la función de las trompas de falopio y evitar que el esperma alcance el óvulo para fertilizarlo.
  • Fibromas: Estas masas de tejido no-cancerígeno se pueden encontrar en el útero y en el cérvix , una de cada 4 o 5 mujeres los padecen y pueden también bloquear las trompas de falopio o impedir que el embrión se implante en la pared uterina provocando abortos. El impacto en la fertilidad que puedan tener los fibromas depende de su tamaño y localización.
  • Trompas de falopio bloquedas: Evitan que el óvulo pueda ser alcanzado y fecundado  por el esperma.
  • Menopausia prematura: falla ovárica prematura en la que los ovarios dejan de ovular antes de lo normal. El promedio de la menopausia sucede entre los 45 y 55 años.
  • Other medical causes: Thyroid disorders and genetic conditions.
4) Aborto o pérdida recurrente
Después de dos o mas abortos (se denomina abortos recurrentes), hay estudios específicos para determinarlos.
5) Temas de esperma
Morfología anormal, motilidad pobre (lento),  bajo conteo de esperma; presencia de anticuerpos antiesperma, problemas de eyaculación, o ausencia de esperma; vasectomía.
6) Si requieres un donador
De esperma o de óvulos.
Mientras mas pronto busques ayuda o consejo profesional mejor podrás pontecializar tus posibilidades de embarazarte y logrado en el menor tiempo. El estrés es un gran enemigo de la fertilidad, buscar a la par apoyo alternativo naturista será un gran apoyo, pero también debe ser una asesoría seria y profesional.
Karla Lara

Desarrollo del bebe intrauterino .

LA VERDADERA RAZÓN POR LA QUE LA MATERNIDAD ES TAN DÍFICIL

LA VERDADERA RAZÓN POR LA QUE LA MATERNIDAD ES TAN DÍFICIL
La Maternidad. Es difícil, pero pocos entienden realmente por qué.

No son las tareas del día a día, de verdad:
no es el cuidado de los niños, hacer sana sanas, y todo eso. No.
Es la entrega. La entrega sin fin de ti misma.
Nunca has dado tanto en tu vida.
Das hasta que te duele y luego das un poco más.
Das hasta que estás raspando el fondo de tu pozo para dar bien y luego te dices a ti misma: "He dado todo lo que tengo. todos los momentos, todas las posesiones. Cada parte egoísta de mi misma, la he entregado" Y luego le das un poco más.
Entregas hasta que se siente como si estuvieras cortando pedazos de ti misma.
Entregas hasta que te da temor que ya no quedará nada de ti.
Entregas hasta los pequeños tesoros que habías escondido con llave y candado dentro de tu ser..
Das y das y das.
Das a las 3am cuando estás tan cansada que estás alucinando caminar atravesando las paredes, y terminas poniendo el control remoto en el congelador.
Lloras y gritas "ya no me queda nada", y luego le das un poco más.
Y el público dice: "Bueno, tu escogiste esto así que no te atrevas a quejarte" y tu intentas explicarles que si bien, sí, duele, sí, estás sangrando y te sientes sola, no cambiarías nada.
Y luego sigues dando mientras lágrimas tibias caen por tus mejillas.
Eso es lo que hace que la maternidad sea dura. No son los cambios de pañal o cenas frenéticas, es la entrega.
Llora si es necesario. Aléjate por un momento si puedes, aunque es probable que no puedas.
Tal vez algún día tu hijo se volverá a ti y dirá, "gracias", pero lo más probable es que no lo hará hasta que sea su turno de sostener a un bebé inquieto que no puede conformarse a las 2 am o un niño que necesita un abrazo a pesar de que tu ya no puedes con tu alma y todavía son las 4pm
Continua. Continúa Amando.
Sostén la Entrega.
Esta es la maternidad.

miedo

Hoy .... quiero confesar. He tenido miedo, miedo infinito desde que salieron las dos rayas, desde antes...y durante y después. Sé que el miedo me acompañará toda la vida, pero no le temo, hace tiempo me prometí que si tuviera la posibilidad de ser feliz, no la desaprovecharía. Leí, me informé y formé, sobretodo y nada a la vez, pues está aventura va más allá de todo libro y artículo, tuve miedo sí, lo tuve. Además, el mundo se encarga por sí sólo de contarte lo malo, lo peor, lo catastrófico y sí, con lo ajeno, añadí más miedo a mi propio miedo. Llegaban avances durante el embarazo y aún así tuve miedo, no podía ser tan bueno, nunca lo leí y no sólo fue bueno, sino que fue mejor, tal vez porque no lo esperaba así, tal vez por lo que vi o leí.... nada era bueno y lo mío... lo mío lo fue y quizá por eso lo valoré más. El parto... fue fantástico, creo firmemente en la preparación, más en la mental que la física. El día 12/09/2015, tuve miedo, pánico, terror, mi bolsa estaba rota (eso me dijeron, aunque resultó no ser así) ese día me ingresaron y lloré, todo mi esfuerzo, toda lectura y preparación no servían de nada y para nada, lo soñado estaba lejos de ser conseguido.... terminaría... cuánto pensé que terminaría de otra manera, lloré y tuve miedos, muchos, todos y ninguno a la vez. Pensé que un embarazo tan bello, tan mágico y tan bueno, era sólo una parte, que a una misma persona no le puede tocar la lotería tanto y tan seguido. Me miraron tactos y pts, y no había avances, 1 cm, 1 triste cm, no podía positivizar algo así... me había preparado y sentía que no había servido para nada.... pasaron las horas, infinitas horas, muchas, pocas, largas y cortas y tuve miedo, miedo de sentir, de ver que el tiempo de dos que forman uno, de un yo con mi barriga se estaba agotando y sí 24 horas... mi cuerpo no respondió... pensé que era mi culpa, que me había entrenado demasiado tarde, que no había sido constante y que me merecía ese final, pero no... no fue así. Mi cuerpo se despegaba de mi mente, cada uno por su lado y yo... yo no podía hacer nada. Pero no fue culpa de mi cuerpo, perdí las prostaglandinas por la noche y no hizo efecto, y mi cuerpo seguía verde, evolucionando, a su ritmo, un ritmo lento e insuficiente. Volví a sentir miedo, miedo de todo y de nada a la vez, mi mente se llenó de locura, creía fuertemente en la fiereza animal, en el instinto de mamífera, pero el miedo estaba ahí para luchar contra el instinto con su raciocinio temeroso. Para más, tanta lectura me asustó aún más, ese día 12 tenia que terminar, y su luna negra, tenía que desaparecer para dar lugar a lo nuevo, a lo bello, a lo maravilloso, al influjo de la luna nueva, así fue, llegamos al día 13, esperando cumplir con el sueño perfecto, y mi cuerpo... seguía sin responder. Me esperaba una inducción.... miedo es poco, tuve pánico, terror, la inducción antinatura, algo que no entraba y mis planes... lloré sí, y tuve miedo, miedo de que no saliera bien, miedo a una cesárea, miedo a que mi príncipe no lo aguantase, miedo, sí, un miedo infinito, sin límites, porque mi bebé era tan deseado... y me sentí mal, mal conmigo, porque mi cuerpo no respondía, porque no me concentraba, porque era todo un fraude. A las 14h del 13/09/15, después de 31 horas, en las que mi cuerpo no seguía a mi mente, fuimos a dilatación, me crecí con la oxitocina, sí, antinatural, todo contra lo que quería luchar, pero me hizo grande, hizo que me concentrase a pesar de estar de 1cm, y con suerte llegar a 3cm a las 20 horas de esa tarde, según me dijeron. Pero me crecí, y cada ola uterina me hacía más grande,cogí al amor de mi vida, con un dolor de 135 y dije puedo con todo y me hice grande en cada ola, cada minuto, cada segundo, olas, tsunamis de dolor, me hacían grande, pero.... miré el reloj.... y tuve miedo, miedo de no ver a mi príncipe, en el momento de la cita, miedo de con suerte estar de tres, como me dijeron. Miedo que crecía, mientras yo me hacía pequeña y no cumplía conmigo, con mi ser y mi manera de ser, aceptando poco a poco lo antinatura.... 6 de la tarde, pedí la analgesia y mi cuerpo cansado, descentrado y temeroso, lo rechazó. Tres fueron los pinchazos, indoloros, pues las olas gigantes se hacían más fuertes y no daban cabida a más dolor. No hizo efecto, la tristeza se apoderó de mi ser, cuerpo y mente, no bailaban al mismo son, se acercaban las 8 de la tarde y aquéllo.... uff aquéllo era un cuadro que jamás había pintado, y sí... tuve miedo, pero.... me levanté y remonté, me llené de fuerza, de valentía, de recuerdos, de mi preparación y dije eres grande, hazte grande, sé grande.... y medité, pedí a mi cuerpo conexión, pues él rechazó la analgesia sólo porque mi mente llevaba meses rechazandola, hubo dolor, pero no demasiado, no era infinito, conocí dolor más grande un tiempo atrás, y éste... éste era un dolor mágico, como la magia del corazón, que sólo duele cuando siente... y llegó, llegó la temida hora, las 20:00, hora en la que perdería la batalla y mi parto... sería otro, para el que me había preparado pero nunca lo soñé...y sí.... hubo magia y se hizo magia, mi cuerpo estaba conectado 37 horas después... lo había conseguido... no podía creeelo, todavía podía tener el parto de mis sueños, y es que el canal de la vida se abrió, más de lo esperado, ya no tuve más miedo, me hice 8cms más grande y me centré y concentré. Estaba a punto de conseguirlo...era el día, influjo lunar, luna nueva en el cielo.... astros a favor, volví a hacerme grande y....
A las 22:04, del día que cambió todos los 13, fuimos al paritorio, sentí una contracción y empujé, al sentirlo coronar... tuve miedo y volví atrás, recordé lo preparado, respiración incluida y.... dejé pasar dos olas gigantes para abrirme a mi animal, jugué bien y mezclé razón para pensar, recordar y concentrarme e instinto para dar vida a la vida, porque mi cuerpo y mi bebé eran sabios y yo no tenía que pensar nada más, sólo dejarme llevar por lo que tanto anhelé, lo natural.
A las 22:15, hora de aquel reloj, un bebé perfecto rosado, de ojos abiertos decidió venir al mundo para llenarme de más amor si cabía, sin mayor cicatriz que la que dejaron 3 puntos internos, y es que fue sabio, supo deslizarse por el canal de la vida con un giro impecable, lo sentí, lo acaricié, lo abracé y amamanté. Fue perfecto. 
Sí... lo fue.
Sin embargo, volví a tener miedo, la lactancia que tanto leí... y es que no podía darse un 3/3 pues todo tan bueno... y sí, no sólo fue buena sino que forma parte de mi y de mi manera de amar, no sé ser sin mi yo mamífera. Es esclavo, sacrificado, pues demanda es eso, barra libre, y la hora la escoge él, pero es que encima es un príncipe bueno, tranquilo, sin gases ni cólicos, que sonríe y ríe, que demuestra su carácter cuando algo no le gusta pero.... mereció la pena.
Hoy creo que tuve miedo a ser feliz.

¿Eres una madre lo suficientemente buena?

¿Eres una madre lo suficientemente buena?
por Eva Martínez | nov 18, 2015 | autogestión emocional, Crianza, Paz interior |
super-951190_1280En todo este lío de la maternidad, hay una cosa que tengo diametralmente clara: todas las mamás del mundo quieren lo mejor para sus hijos. Punto. Unas ponen el foco en la alimentación, otras en la educación, unas los llevan a los “mejores” colegios y otras los educan en casa porque consideran que eso es lo mejor para sus hijos. Como sea que lo quieran conseguir, todas lo hacen pensando en el bienestar de sus hijos. Esto está claro.
Muchas veces, esta intención nos lleva a realizar un cambio radical de vida y a renunciar a aspectos importantes. Aunque no lo veamos como una renuncia, en muchas ocasiones este cambio de vida nos hace pagar un precio bastante alto: físico, emocional, económico, de realización personal, etc. 
Una vez que hemos elegido un camino, normalmente nos ponemos en una posición bastante radical en cuanto a la crianza y nos juzgamos unas a otras de forma muy dura. En este sentido, para mi, cada mamá conoce mejor que nadie su vida, la vida de su familia y a su hijo y nadie tiene derecho a juzgar. Educamos como fuimos educadas. Hacemos todo lo mejor que sabemos y aun así, parece que no es suficiente. Nos visita la culpa varias veces al día. Descubrimos facetas propias que no nos gustan. Y en muchas, muchas ocasiones nos sentimos fatal con nosotras mismas.
Por este motivo, me gustaría compartir contigo un concepto que me pareció de lo más interesante: La mamá lo suficientemente buena, acuñado por Donald Winnicott. Este célebre pediatra, psiquiatra y psicoanalista inglés, se especializó en el estudio de la relación mamá-bebé y las implicaciones de esta relación en el infante a lo largo de toda su vida.
Según Winnicott, la mamá influye en la vida de su hijo de manera significativa, sobre todo en lo emocional y en lo psicológico, hasta el punto que de sus cuidados depende que éste se desarrolle plenamente. Ahí es nada.
Para este experto, la mamá lo suficientemente buena es la que desarrolla un instinto que le hace poner las necesidades del bebé por encima de las propias, está más atenta a los ritmos del bebé que a los suyos propios y es capaz de verlo como un ser integral con todas las potencialidades en su interior. Esto sería la mamá que se quita el abrigo para tapar a su bebé, la que decide comer cuando su bebé ya se ha dormido porque percibe que tiene sueño o la que le deja que se suba a la silla solo porque ya se ha dado cuenta de que el niño ya puede hacerlo por sí solo. Hasta aquí vamos bien.
En lo que se refiere a necesidades físicas parece que todas nos sentimos más o menos cómodas al ejercer la maternidad. Pero la cosa se pone un poco más difícil cuando hablamos de necesidades emocionales. Para Winnicott, un cuidador lo suficientemente bueno, es aquel que busca trascender las limitaciones personales, sus estados de ánimo y sus propias reacciones en beneficio de los pequeños. En este sentido, al ponerse en lugar del bebé, la madre se vuelve capaz de darle el amor y cuidado que sus requerimientos físicos y emocionales requieren. 
Aquí ya vamos un poco más limitadas. Esto no es tan fácil como podría parecer en un primer momento. A veces somos excesivamente individualistas y somos incapaces de ver las necesidades del otro (hijo o no hijo) dado el tamaño de nuestra propia necesidad. Otras veces la limitación es la falta de habilidad de poner límites de forma amorosa. Y no me refiero solamente a nuestros hijos. También suele ocurrir que nuestro propio perfeccionismo nos haga ser irracionalmente exigentes y rígidos con nuestra forma de crianza y con el trato al prójimo (y sí, aquí estoy pensando también en nuestras parejas).
Así nos pasamos la vida saltando de la autoexigencia feroz al reconocimiento de las propias necesidades, que tampoco llegamos a cubrir porque la culpa llega para hacer estragos en nuestra realidad emocional. Queremos ser buenas madres pero sentimos un vacío interior tan inmenso, una necesidad emocional tan grande que no nos llega para dar lo que nosotras mismas nos exigimos.
Y ¿por qué nos resulta tan difícil?. Lo que más nos limita en realizar nuestra función de cuidador suelen ser las limitaciones de nuestro propio carácter. Los rasgos dominantes y automáticos que quedaron fijados en nuestra más tierna infancia al defendernos de formas de crianza irrespetuosas e invasivas y de aceptar inconscientemente como buenos estos patrones.
Esta visión de la maternidad es, además de irreal, muy dañina para nosotras mismas y sobre todo para nuestros hijos. Si tenemos en cuenta la definición de Winnicott, este experto no dice que el buen cuidador es el que es capaz de trascender sus limitaciones personales, sino el que BUSCA trascenderlas. Y aquí está la diferencia, sutil pero importantísima porque aquí estamos la gran mayoría de nosotras.
Él no habla de ser una madre sufrida y dedicada que entrega su vida al cuidado de su bebé. No. Tampoco habla de dejar el trabajo, ni de dar la teta hasta los siete años ni nada de esto. ¡Ojo! que no estoy diciendo que esto no sea deseable ni conveniente, sino que no es imprescindible ni mucho menos suficiente. A veces no se puede, y eso está bien. A veces no se quiere, y eso también está bien. Lo que nos convierte en un buen cuidador es buscar trascender nuestras propias limitaciones y buscar alternativas que permitan llegar a cubrir las necesidades de nuestros bebés de forma balanceada con nuestra forma de vida. ¿Y de esa forma también somos buenas madres? Sí, así somos madres lo suficientemente buenas también.
Efectivamente, ser un cuidador suficientemente bueno es un trabajo de tiempo completo que exige una apertura a la transformación personal sin precedente para comprender, aceptar y cubrir nuestras propias necesidades para ser capaces después de cubrir las necesidades del bebé. Sin esta apertura y esa autosuficiencia emocional será muy difícil darnos cuenta de cómo resolver nuestros propios dilemas personales antes de que pueden llegar a limitar el desarrollo emocional, psicosocial y cognitivo del niño.
Puede que no sea fácil, pero espero que sirva que recordemos que el punto óptimo está en la búsqueda, en la intención y en la indagación personal para sacarnos las autolimitaciones y los autosabotajes que seguro también impactan en otras áreas de la vida.
¿Y cómo lo hago? 
Sigue como vas: lo estás haciendo muy bien.
No te dejes engañar: tú sabes qué es lo mejor para tu hijo.
No te engañes a ti misma: tienes necesidades. Míralas de frente. Acéptalas. Atiéndelas.
No te cuentes cuentos. No busques excusas: tú sabes lo que necesitas. Si tú no estás bien, ninguna persona a tu alrededor lo estará. Tu hijo el que menos.
Busca ayuda. Grita ayuda: ayuda profesional de un coach, un psicólogo, lo que mejor te cuadre, pero siempre especializados en lo que te pasa a ti, alguien que te entienda; busca a alguien que te ayude con la limpieza; busca a alguien que te ayude con los niños; busca un gimnasio con guardería; busca lo que o que sea que necesites PARA ESTAR BIEN TÚ.
Busca tiempo para ti. Me remito al punto 5: busca ayuda para conseguir tiempo.
Quiérete mucho. Tú a ti. Ese es el cariño que más necesitas. Deja a los demás con su vida, sus amores y sus elecciones. Tú sólo necesitas quererte tú.
¡Mucho ánimo mamás
Para las mamis de peluditos... no tengáis miedo de que se suban a las barrigucas...
https://iboneolza.wordpress.com/2012/08/02/dar-el-biberon-como-si-fuera-el-pecho/

Amamantar = Acto de amor

He sido muy criticada por dar mi opinión sobre la lactancia materna, y es que tengo la suerte de disfrutarla, sin dolor ni sufrimiento desde el minuto uno. Entiendo, comprendo y respeto a todo el que no pueda o no quiera sea la circunstancia que sea a no dar el pecho. Yo en mi preparación al parto, a lo largo del tercer trimestre, me conciencié de la necesidad de olvidar al ser racional en que me he convertido y dar paso al animal mamífero que llevo dentro. Y así hice, y creo que ese pensamiento me ha llevado a una lactancia exitosa, de la que disfruto y SÍ mal que le pese a alguna, para mi amamantar a mi bebé, mirarlo a la cara y que me mire fijamente y esboce una sonrisa, para mi es un acto de amor. Con esto no quiero decir que las que den biberón, no amen  a sus hijos, cosa que han interpretado muchas, sino que yo desde mi experiencia positiva, maravillosa con mi teta a cuestas esté dónde esté, lo veo así.
Y es que alimentar a tu bebé es precioso... es que es un.momentazo sea como sea.... puro amor, miradas, caricias, gestos que todo lo pueden y lo dicen todo... yo no conozco amor más grande que el de ese momento o el de dormirse piel con.piel. Grande madre naturaleza que nos concede este sueño. 

A FAVOR DE LA ESTIMULACIÓN


Como profesional y como madre creo que es necesario estimular a los bebés desde el vientre materno, ya que su desarrollo y evolución es superior en los primeros años de vida que en cualquier otro momento. Yo dejo a mi bebé manipular y explorar su entorno proporcionándole todo tipo de materiales, juguetes sensoriales, instrumentos musicales...

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